Con el mercado prácticamente cerrado, Tigres UANL terminó de reforzarse con dos incorporaciones que dejan sensaciones distintas entre la afición.
La llegada del Rodrigo Aguirre (el Búfalo) aporta físico, presencia en el área y una variante más en ataque. Sin embargo, para muchos aficionados el fichaje se queda corto: se esperaba un delantero de mayor peso o impacto inmediato, considerando las exigencias del club y los torneos que enfrenta.
Por otro lado, el fichaje de César Araújo se percibe más como una oportunidad de mercado. El mediocampista uruguayo llega como agente libre tras su paso por la MLS, sumando orden, recuperación y equilibrio al medio campo sin una gran inversión económica.
Con el cierre del mercado, Tigres apostó por ajustes puntuales más que por un golpe mediático. Ahora el debate queda abierto: si estas incorporaciones serán suficientes o si el equipo necesitará que su plantel actual dé un paso al frente. La respuesta, como siempre, llegará en la cancha.